La entrevista puede ser considerada como un tipo específico de reportaje. Lo que interesa es tener claro que la entrevista pertenece a los géneros interpretativos.
Existen distintos tipos de entrevistas, pero la entrevista periodística por excelencia es la que se conoce como entrevista de personalidad. El periodista, trata de recoger con veracidad la personalidad del personaje entrevistado. Comparte con sus lectores aquellos elementos más significativos de la conversación que ha mantenido con ese personaje.
La técnica de redacción consiste en alternar las descripciones o consideraciones que realiza el periodista con las palabras textuales del entrevistado. El periodista introduce en sus consideraciones elementos interpretativos.
Las entrevistas de personalidad suelen contar con una extensión considerable y suelen ir acompañadas de un reportaje fotográfico que retrata la imagen del entrevistado, mientras que el texto de la entrevista pretende retratar el “espíritu” del mismo.
Es importante que el personaje se muestre tal y como es en realidad. Conseguir extraer opiniones interesantes y sinceras del entrevistado depende en gran parte de la destreza y la psicología del periodista. La entrevista debe transcurrir como una conversación grata para el entrevistado.
Para obtener una buena entrevista, el periodista necesita en primer lugar una buena documentación sobre el personaje. Puede llevar un guión, pero no puede olvidar que en el transcurso de la conversación, pueden aparecer nuevos temas interesantes sobre los que es conveniente improvisar nuevas cuestiones…
Para la redacción de la entrevista no es obligatorio ceñirse al orden estrictamente cronológico en que se han ofrecido las respuestas. Podemos romper ese orden agrupando las respuestas por temas, biografía, etc. Tienen la obligación de ser fiel y veraz con las palabras del entrevistado.
Hay otros tipos de entrevistas como las realizadas a modo de test o cuestionario fijo, entrevistas de declaraciones, etc.